Cólico del lactante

¿Qué es el cólico del lactante?

Muchas mamás acuden a la consulta médica porque su bebé llora intensamente, pero no saben muy bien porqué, les cogen en su cuello y el llanto cesa, o les masajean suavemente su zona abdominal y se calma; es probable que por lo que les han dicho o han podido leer, llegan a la conclusión de que su bebé padece cólicos.

Actualmente existe una tendencia errónea al diagnóstico de cólico del lactante, y que muchas veces el bebé no padece como tal; ¿qué es lo realmente indica que un bebé sufre  cólico del lactante? A continuación vamos a describir qué es lo engloba un cuadro de  “cólico del lactante”.

Para el diagnóstico correcto de un cuadro de cólico de lactante en un bebé debemos de tener en cuenta tres síntomas principales: llanto paroxístico (cada episodio de cólico tiene un principio y un final claro y sin relación con lo que el niño estaba haciendo previamente) en la tarde- noche (más de tres horas al día y más de tres días a la semana); bebé inquieto, irritable, hipersensible, agitado, flexiona miembros inferiores sobre el abdomen y no se calma con necesidades fisiológicas satisfechas. Estreñimiento habitual, meteorismo, timpanismo abdominal y rubefacción facial (Guía de Urgencias Pediátricas en Atención Primaria, 2013).

Dentro de los factores etiológicos causantes de un cuadro de cólico de lactante, podemos encontrarnos dos tipos: causas orgánicas o fisiológicas, y causas conductuales.

Dentro de los causas orgánicas, podemos encontrar:

  • Desequilibrio en el sistema nervioso vegetativo simpático y parasimpático, que puede generar problemas a la hora de tomar el pecho, dificultad en la deglución, regurgitación, torticolis congénita.
  • Inmadurez de la musculatura lisa intestinal con alteración de la permeabilidad intestinal a macromoléculas como la lactoalbúmina humana (presente en mujeres embarazadas y leche materna), que se ve incrementada en lactantes o neonatos prematuros.
  • Inmadurez del cardias que durante los primeros cuatro meses es mayor y que se relaciona con la existencia de reflujo gastro-esofágico.
  • Desequilibrio de la microflora intestinal encontrándonos una anormal composición microbiana como niveles inadecuados de lactobacilos, lo que afecta al perfil intestinal  de absorción de ácidos grasos (la última parte de la toma, es la leche que más alto contenido en ácidos grasos tiene).

La introducción de probióticos mejora el cuadro cólico.

  • Intolerancia a la lactosa; la mayoría de los neonatos son incapaces de absorber completo la lactosa en los cuatro primeros meses de vida. La lactosa no se absorbe y llega al colon provocando dolor abdominal y distensión.
  • Alergia a la proteína de leche de vaca; se da por una mala absorción de la proteína. Pueden presentar los mismos síntomas que la alergia a los huevos, pescado, soja, frutos secos u otros. Suele darse en cólicos por encima de los 5-6 meses de vida del bebé.

Las pruebas de intolerancia alimentaria se realizan a partir del sexto mes de vida del bebé.

En cuanto a los factores conductuales que pueden ocasionar un cuadro cólico del lactante, cabe destacar:

  • Modelos de crianza actuales y el entorno del bebé.
  • Inadecuada interacción materno-infantil; todo aquello que fomente el apego de la madre y el bebé ayuda a prevenir y tratar un cuadro cólico.
  • Factores perinatales como el tabaquismo, la alteración del patrón del sueño, la educación maternal, la violencia doméstica, el consumo de lactosa por parte de la madre.
  • Alteración de la conducta alimentaria; en este punto debemos de tener en cuanta diferentes aspectos:

Tomas muy largas en las que no suelta el pecho; esto es debido a que el bebé necesita mucho tiempo para mamar porque saca leche lentamente y con poco cantidad de nutrientes.

Después de la toma, notamos que el bebé se queda con hambre: está irritable, llora, intranquilo.

Tomas muy frecuentes, relacionado esto con la insatisfacción del niño.

Ingurgitaciones y mastitis, se inhibe la producción de leche al notar que el bebé mama poco; pero cuando se vuelve a enganchar, se vuele a producir, y se acumula.

∙ Reflejo de eyección exagerado por el aumento de la oxitocina, se produce más leche de la cuenta, sale fácil y licuada, poco densa, y el bebé se atraganta, se fustra y para de mamar.

Cólico del lactante Es muy importante tener en cuenta la posición en la que le damos de mamar a nuestro bebé, dado que ello puede conllevar un “mal agarre” por parte del bebé y como consecuencia,  ello a su vez puede provocar dolor y grietas en la zona de agarre (cuánto más pequeña sea la zona, más presión; y a más presión , más dolor y más erosión). Debemos estar atentas en cuidar la posición del bebé para darle de comer, y también es importante estimular un buen agarre y succión, y sobretodo en niños que se puede sospechar que padecen un cuadro cólico.

El tema de estreñimiento en los bebés es un tema que también me gustaría abordar en este post,dado que muchas mamás no saben, en muchos casos, si el patrón de heces de su bebé es normal o no.

En niños con lactancia materna no hablamos de estreñimiento hasta un tope de 20 días durante los cuales el bebé no ha expulsado las heces; y en el caso de la lactancia de fórmula, hablaremos de estreñimiento después de cinco días en el que bebé no haya hecho caca.

Por debajo de los dos meses está contraindicado utilizar los supositorios de glicerina para ayudar a nuestro bebé; si tienes dudas de si tu niño padece estreñimiento o no, consulta primero a tu pediatra antes de aplicarle ninguna ayuda.

Es importante evitar la lactancia mixta para no aumentar las probabilidades de que nuestro bebé llegue a desarrollar cólico del lactante; es aconsejable alimentar a nuestos bebés con un único tipo de lactancia, bien sea lactancia materna o lactancia de fórmula (dentro de la leches de fórmula, se puede decir que la leche hidrolizada es mejor para prevenir el cuadro cólico); ya que está demostrado que un lactancia mixta predispone a su aparición.

Cólico del lactante ¿Es posible encontrar la causa primaria del problema? Estamos ante un cuadro multicausal, con gran diversidad clínica, muy influenciado por rasgos cualitativos, sociales, sanitarios, culturales, económicos, familiares, etc.

Desde el punto de vista de la Fisioterapia contamos con diversas técnicas que pueden ayudar a mejorar tanto las causas como la sintomatología de un cuadro de cólico del lactante:

– Por un lado, trabajaremos directamente el aparato digestivo y excretor del bebé para aliviar los síntomas. Utilizaremos para ello técnicas específicas de fisioterapia.

– Fomentaremos el apego materno y paterno- infantil; enseñaremos a los papas técnicas sencillas dentro del masaje infantil para así aumentar por un lado la relación afectiva entre ellos y por otro, para beneficiar al bebé con los efectos que éste puede aportarle (efectos fisiológicos que ayudan a los niños a crecer y a desarrollarse adecuadamente; estimula el sistema nervioso del bebé y mejor el funcionamiento del sistema inmunitario).

– Por último, actuaremos a nivel de la alimentación del bebé, buscando la posición más cómoda y efectiva para él; y trabajaremos el  agarre y la succión para que su alimentación sea lo más beneficiosa posible y evitar la aparición del cólico.

Si piensas que tu bebé puede presentar un cuadro de cólico de lactante, en Consulta de Fisioterapia Laura Fernández estamos a tu disposición para orientarte en su diagnóstico y poder ayudar a tu bebé a disminuir sus síntomas. No dudes en ponerte en contacto con nosotros.