¿Qué es la fascia?

Terapia miofascialTerapia Miofascial

La fascia es una estructura de tejido conectivo muy resistente que se extiende por todo el cuerpo como una red tridimensional. Es de apariencia membranosa y conecta y envuelve todas las estructuras corporales. Da soporte, protección y forma al organismo. Constituye el material de envoltorio y aislamiento de las estructuras profundas del cuerpo.

Este sistema de fascias está caracterizado por una gran capacidad de deslizamiento y desplazamiento. Las fascias hacen posible los pequeños movimientos fisiológicos, como el latido del corazón y también movimientos más visibles como la expansión de los pulmones al respirar.

Bajo el tejido subcutáneo, también llamado fascia superficial, se encuentra la fascia profunda. La fascia profunda es una capa de tejido conectivo denso y organizado, desprovisto de grasa, que cubre la mayor parte del cuerpo paralelamente o profundamente a la piel y al tejido subcutáneo.

FUNCIÓN DE LA FASCIA

FasciaLa fascia envuelve los músculos, huesos y articulaciones, vísceras y estructuras nerviosas y vasculares, protegiéndolas y manteniendo la estructura del cuerpo unido, dándole la forma que tiene.

Al mismo tiempo forma diferentes compartimentos separándose así una estructura de otra; los une entre sí de forma que todas las fascias del cuerpo están unidas en una red. Este tejido tiene un gran contenido en colágeno por tanto, puede sufrir acortamiento y endurecimiento (y con él la estructura en la que está integrado) cuando determinadas fuerzas actúan sobre él de una manera continuada.

Considerando que el recorrido de la fascia es continuo, cualquier cambio estructural en una determinada parte del cuerpo genera restricciones en las partes distales. Este cambio estructural de la fascia llamado disfunción miofascial puede producirse por diversos traumatismos de origen mecánico o emocional, de origen intrínseco o extrínseco como, por ejemplo, un golpe, una caída, una intervención quirúrgica, una menstruación dolorosa o una postura inadecuada. La disfunción miofascial no tratada correctamente y a tiempo, lleva al paciente a un círculo vicioso de tensión y espasmo muscular produciendo una disfunción orgánica y la aparición de dolor; suele ser un dolor sordo y difícil de ubicar y describir y que con frecuencia es más intenso por la mañana, apareciendo con una cierta rigidez al despertar que va mejorando durante el día; se acompaña de dificultad para conciliar el sueño y para mantenerlo, fatiga e incluso con tendencias atópicas.

La disfunción miofascial significa falta de una correcta función estabilizadora.

En presencia de la disfunción se produce una sobrecarga en todos los segmentos del sistema fascial, particularmente en la columna vertebral, alterando el funcionamiento de la estructura corporal.

Adicionalmente se crea una descoordinación (temporal o definitiva) de los movimientos en todos los niveles y segmentos corporales.

TERAPIA MIOFASCIAL

Problemas provocados por la fasciaPara el tratamiento de este tipo de disfunciones, en Fisioterapia contamos con una serie de técnicas específicas que en su conjunto se conocen como técnicas de inducción miofascial o terapia miofascial.

Las técnicas miofasciales aprovechan las propiedades coloidales del colágeno para influir en la forma de la fascia. También busca liberar las restricciones que no dejan al colagéno presentar su verdadera estructura. Éste es capaz de volver a su forma líquida y maleable original mediante fuerzas externas, en concreto mediante fuerzas mantenidas de compresión o estiramiento.

El objetivo, pues, de las maniobras será eliminar restricciones locales, en el caso de las técnicas superficiales; y la liberación de los componentes colagenosos, lo que se conseguirá con las técnicas profundas. El paciente lo percibirá como una presión suave de las manos del fisioterapeuta (esto se debe a que situamos el contacto para realizar la técnica sobre las fascias más superficiales, situadas a nivel subdérmico) y que se mantiene fija durante un determinado tiempo, imprescindible para inducir esos cambios en el colágeno.

Al aplicar las técnicas realizamos una estimulación del tejido conectivo. Mejoramos la circulación de los anticuerpos, incrementamos el suministro sanguíneo hacia los sitios de la restricción a través de la liberación de la histamina, una correcta orientación en la producción de fibroblastos,  un mayor suministro de la sangre hacia el tejido nervioso acelerando así el proceso de curación. Si esta movilidad se encuentra reducida, altera la calidad de la circulación sanguínea volviéndose lenta y pesada, llegando a provocar en casos extremos a una isquemia (reducción del flujo sanguíneo).

Estas técnicas están dirigidas al tratamiento de lesiones del aparato locomotor, a base de técnicas de evaluación y tratamiento, con el objetivo de eliminar limitaciones funcionales. La eliminación de restricciones permite recuperar el equilibrio corporal, eliminar los síntomas (principalmente el dolor) y recuperar la función del aparato locomotor.

Entre el largo listado de las aplicaciones clínicas de las técnicas miofasciales, destacan por su efectividad los tratamientos de:

Algias vertebrales: (lumbalgias, lumbociáticas, cervicalgias y dorsalgias).

Disfunciones de origen tendinoso: túnel del carpo,  codo de tenista,  codo de golfista,  síndrome de De Quervain, tendinitis bicipital, tendinitis del manguito de los rotadores,  pata de ganso, cintilla iliotibial y otros.

Hombro doloroso.

Fibromialgia – el tratamiento miofascial es un medio muy eficiente en el proceso de recuperación funcional de pacientes con síndrome fibromiálgico. Permite mejorar la función, disminuye la rigidez mananera, ayuda a combatir el dolor.

Tratamientos de recuperación postquirúrgica.

Cefaleas de origen mecánico y visceral.

Fascitis plantar.

Cicatrices postraumáticas y postquirúrgicas.

Disfunciones de la articulación temporo-  mandibular (ATM).

Síndrome postlatigazo cervical (Whiplash).

Los tratamientos son individuales. Generalmente la frecuencia del tratamiento dependederá del tipo, la antigüedad y severidad de la patología tratada.

No es posible mantener un cuerpo saludable sin que exista un sistema fascial saludable; por ello te animo que si sufres algunas de las patologías anteriormente citadas, te pongas en contacto con la Consulta de Fisioterapia Laura Fernández para poder hacer una buena evaluación y tratamiento de tu problema.